El Reiki nos ayuda a contactarnos con la esencia de nuestro Ser, permiti�ndonos estar en sinton�a con la parte m�s genuina de nosotros mismos, para llevarnos nuevamente al camino de nuestro origen, brind�ndonos un sentimiento de intuici�n con todo que nos hace encontrar en plenitud y amor por todo lo que existe.
De esta manera seremos libres de las culpas, el miedo, la angustia, la incertidumbre, la desesperaci�n y a�n de la enfermedad producida por estas emociones.
Esta visi�n de Orden Superior considera la enfermedad como una desarmon�a entre nuestra vibraci�n y la Fuente de Energ�a Universal.
Hoy sabemos que la energ�a (llamada KI) es la unidad b�sica del universo y este concepto ya era conocido por la humanidad en sus diferentes civilizaciones.
En todas ellas se hac�a referencia a una fuerza de origen desconocido a veces, que seg�n su grado de creencias, algunos la transformaban en religi�n y otros en ciencia. Todos coincid�an en que esta fuerza ten�a un car�cter Creador, Sanador, armonizador y se la utilizaba como un camino de vuelta hacia la recuperaci�n de la salud, de la alegr�a y el amor, llev�ndose a cabo esto a trav�s de la imposici�n de las manos sobre el cuerpo de otra persona, tal como lo har�a una madre cobijando al hijo dolorido.
Estamos hablando entonces de un hecho habitual, cotidiano, simple y de extrema practicidad, del cual todos los Seres Humanos podemos ser receptores (en forma de tratamiento) o transmisores ( como Terapeutas Reiki).
El hecho de transmitir energ�a a trav�s de las manos nos conecta con nuestra misi�n primigenia, que es la de comunicarnos y desarrollar el Amor Universal. A su vez, esto nos religa con nuestra propia alma que es, en esencia, amor universal
El acto de imposici�n de manos en el cuerpo para aliviar el dolor es tan antiguo como los instintos. Ante la sensaci�n de dolor, lo primero que hacemos es llevar las manos hacia el lugar. Cuando un ni�o cae y se lastima quiere que su madre lo toque y se siente mejor enseguida. Esos actos tan sencillos son la base de todas las t�cnicas de sanaci�n por el tacto. Los cuerpos vivientes irradian calor y energ�a. Esta energ�a es la fuerza vital propiamente dicha y tiene tantos nombres como civilizaciones han existido. Los japoneses la llamaron KI, y �sta es la ra�z que aparece en la palabra REIKI.
�energ�a, aire, aliento, esencia vital... la energ�a activa del universo�..
Chi es una energ�a de tipo el�ctrico que configura el organismo y determina su estado de salud. Cuando Chi o Ki abandona el cuerpo, la vida se separa de �ste. Pero Ki es tambi�n la fuerza vital esencial de la tierra, los planetas, las estrellas y los cielos; todas estas energ�as influyen sobre el Ki de todo cuerpo viviente. Todo tiene Ki y lo irradia: es la energ�a biomagn�tica del aura.
En el sistema Reiki, la persona que ha recibido los alineamientos Reiki tiene abiertos los canales de energ�a y despejadas las obstrucciones por efecto de dicho alineamiento.
En estas condiciones, no solo aumenta su captaci�n de energ�a vital mejorando su propio estado, sino que adem�s participa activamente de la fuente de todo Ki universal.
Ciertamente, todos los seres vivos tienen Ki, pero los alineamientos Reiki conectan al que los recibe de una manera m�s directa con esa fuente inagotable.
Con su primera alineaci�n Reiki I el receptor o receptora se convierte en un canal de esta energ�a curativa universal.
El alineamiento, al poner en contacto a la persona con esa fuente infinita de Ki, aumenta la energ�a de �sta, le aporta la curaci�n y le confiere el poder de sanar a otras personas sin agotar sus propias reservas de energ�a. En los breves minutos que dura le proceso del alineamiento, la persona que recibe la energ�a Reiki se hace beneficiaria de un regalo que va a cambiar su vida para siempre, y en sentido positivo, desde cualquier punto de vista que se lo contemple.
Las personas que lo reciben experimentan sensaciones determinadas, aunque seg�n la persona, diferentes. Dicho alineamiento no aporta nada nuevo; solo abre y sintoniza lo que ya estaba en la persona.
Los tres grados en que se divide tienen la siguiente significaci�n: En Reiki I el alineamiento sana, en el plano f�sico los malestares de la persona que lo recibe; la salud f�sica suele acusar mejor�a perceptible durante los meses siguientes al alineamiento, y las sesiones de Reiki I son primordialmente auto-terap�uticas.
El alineamiento Reiki II aumenta considerablemente la capacidad de energ�a curativa, dirigi�ndose �sta de manera m�s espec�fica a los aspectos emocionales, mentales y k�rmicos de la curaci�n en qui�n lo recibe. La curaci�n en el nivel Reiki II a�ade instrumentos como los s�mbolos para sanar a alguien que no est� f�sicamente presente: es la curaci�n a distancia.
El Reiki III es el grado de Sensei Maestro, el cual realizamos en dos etapas; la primera es la de Maestro Practicante, o sea que recibe los s�mbolos de Reiki III pero no realiza alineamientos a otras personas. Esto est� reservado para la segunda etapa ya que cuando se promueve a Maestro de La Luz, o Sensei, entendiendo por Sensei sencillamente lo que indica la palabra. Alguien que ha llegado a dominar un sistema y est� capacitado para transmitirlo; sin a�adir ninguna connotaci�n de vanidad ni sentido de la propiedad alguno.
El terapeuta de Reiki III experimenta una acentuaci�n a�n mayor de su capacidad de canalizar energ�a.